
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este lunes tras registrarse un nuevo enfrentamiento directo entre Israel e Irán, considerado uno de los más graves en los últimos años. Fuentes oficiales confirmaron que Israel lanzó una serie de ataques aéreos sobre instalaciones militares iraníes, mientras que Irán respondió con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí.
El intercambio bélico inició tras semanas de crecientes tensiones diplomáticas y acusaciones mutuas por supuestos ataques encubiertos en Siria y el Golfo Pérsico. De acuerdo con reportes preliminares, los bombardeos israelíes se concentraron en centros de operaciones estratégicos de la Guardia Revolucionaria iraní, ubicados en la provincia de Isfahán.
Por su parte, Irán respondió lanzando misiles balísticos de mediano alcance hacia zonas del norte de Israel, lo que provocó alertas antiaéreas en varias ciudades, incluyendo Tel Aviv y Haifa. Hasta el momento, las autoridades israelíes informaron sobre daños materiales y un número indeterminado de heridos.
El Consejo de Seguridad de la ONU anunció una sesión de emergencia para discutir el conflicto, mientras que Estados Unidos y la Unión Europea hicieron un llamado urgente a la contención y al cese inmediato de hostilidades.
Analistas internacionales advierten que este enfrentamiento podría escalar aún más si no se logra una mediación diplomática en las próximas horas. La comunidad internacional sigue atenta al desarrollo de esta nueva crisis en Medio Oriente, mientras la población civil de ambas naciones permanece bajo alerta por el temor a un conflicto de mayor escala.
Alexander Gonzáles
